Nuestra historia

El amor por la joyería no es algo que elegimos, es algo con lo que crecimos. Somos dos hermanas, segunda generación de joyeros y desde pequeñas aprendimos a ver el mundo a través del brillo del oro, la pureza de la plata y la magia oculta en las piedras preciosas y semipreciosas. En el taller familiar descubrimos que una joya es mucho más que un accesorio: es un trozo de historia, un secreto compartido, un legado que perdura.

Con los años, esa pasión heredada se transformó en un sueño propio. Quisimos dar un paso más crear un universo donde el diseño contemporáneo se encontrará con las raíces más profundas de la artesanía. Así nació Sumérico.

¿Por qué Sumérico?

Elegimos nuestro nombre en honor a la civilización sumeria. Los sumerios no solo fueron pioneros en la escritura y la astronomía, sino también uno de los primeros maestros en el arte de la orfebrería.

Para nosotras Sumérico es un puente entre ese pasado y el presente. Cada una de nuestras colecciones está inspirada en la fuerza de la historia y la belleza de las gemas que seleccionamos.

Hoy, fusionamos la tradición que heredamos de nuestra familia con una visión moderna, creando joyas pensadas para personas que, al igual que nosotras, aprecian las piezas con alma, carácter y una historia que  contar. 

Bienvenidos a nuestro universo.
Bienvenidos a Sumérico.

Mar y Janet, fundadoras de Sumérico.